Rinoplastia: en busca de la nariz perfecta

Derivada del griego, la palabra “rinoplastia” significa “dar forma a la nariz”. Tal es el nombre con el que se denomina técnicamente a una de las cirugías plásticas más comunes: la intervención quirúrgica sobre la nariz, con el fin de corregir y remodelar su forma. Esta cirugía se hace con fines médicos (problemas respiratorios, desviaciones, traumatismos, defectos congénitos), aunque su faceta más difundida mediáticamente es la estética.

Cuestiones de belleza

Siguiendo los dictámenes de belleza de un rostro armónico y proporcionado, cientos de mujeres y hombres (entre ellos célebres modelos, cantantes y actores) se sometes día a día a la rinoplastia, ya sea para aumentar el tamaño de su nariz, afinarla o, lo que es más frecuente, hacerla más pequeña y respingada. Para las estrellas, es una forma de perfeccionar (a veces innecesariamente y con consecuencias contraproducentes) sus ya bellos rostros. Para la gente común, puede significar una enorme mejora de la autoestima, sobre todo cuando se trata de eliminar un defecto demasiado pronunciado.

Como cualquier intervención de este tipo, si bien es una operación sencilla, es importante pensarlo bien antes de tomar una decisión. Aunque hay parámetros de lo estéticamente armonioso, la perfección es un ideal, por lo que es imposible proseguir en la búsqueda de la nariz “perfecta”. Muchas veces ocurre que una nariz prominente, que rompe con los rasgos convencionales de la belleza, constituye el mayor atractivo y le aporta singularidad al rostro, lo cual se pierde cuando se estandariza a través de la cirugía.

Por otra parte, la naturalidad es también un valor estético altamente considerado. Por esta razón, los cirujanos más destacados se empeñan en que la nariz refaccionada luzca natural, como si no hubiese sido operada. Para ello los cambios deben ser sutiles y adaptarse la complexión estructural de la cara.

La rinoplastia: antes, durante y después

En el ámbito técnico, se llama “rinoplastia primaria”  a la intervención realizada por primera vez sobre un paciente, mientras que la “secundaria” o “revisional” es la aplicada para mejorar posibles fallas de una cirugía previa (lo cual ocurre entre un 5 y 20 por ciento de los casos).

Si bien la mayoría de las rinoplastias atienden exclusivamente e aspecto estético, es fundamental que el médico cuide los aspectos funcionales de la nariz, que pueden verse afectados si el procedimiento es incorrecto.

La intervención del cirujano comienza tiempo antes de que el paciente ingrese en la sala de operaciones. Es sustancial conversar con detenimiento sobre las expectativas del paciente y trazar un plan quirúrgico a partir de exámenes anatómicos y fisiológicos.

El día de la operación, el paciente debe concurrir en ayunas y no haber tomado medicamentos que puedan obstaculizar la cicatrización. La operación, que dura entre una y dos horas, se realiza con anestesia local o general.

Los efectos temporales de la rinoplastia son la hinchazón, adormecimiento, hematomas alrededor de los ojos y dolores de cabeza. Generalmente se utiliza una tablilla protectora sobre la nariz durante los días siguientes a la cirugía. Las infecciones y hematomas son efectos secundarios frecuentes. El principal riesgo permanente de esta operación es la aparición de pequeños vasos sanguíneos en la superficie de la piel. Una de las grandes ventajas de esta cirugía es que apenas deja cicatrices visibles, ya que los cortes principales se realizan internamente.

Para una correcta recuperación, los pacientes deben evitar realizar esfuerzos, levantar objetos y usar lentes inmediatamente después de la operación. En una o dos semanas la persona operada ya puede volver al trabajo, y en unas tres semanas podrá realizar actividades más enérgicas, con exposición al sol limitada. Los fumadores deben abandonar el tabaco hasta que la herida haya sanado por completo.

Los resultados de la cirugía son permanentes, aunque recién al año se puede apreciar la nueva forma definitivamente, cuando ha desaparecido la hinchazón y no hay riesgos de efectos adversos.