La fragancia de la fama

¿Cuándo nos damos cuenta que una celebridad a llegado a la cumbre de la fama? No, no es a través de un premio Oscar o un disco de platino. Es cuando lanzan su propio perfume.

Desde que en 1988 Liz Taylor creara el primer perfume de celebridad, año a año son lanzadas numerosas fragancias por los famosos. Perfumes con el nombre de los actores, cantantes, deportistas y modelos más célebres se arrojan al mercado prometiendo un aroma único, digno de la divinidad que reviste a los ídolos del espectáculo. Puede ser que estas fragancias no constituyan el elixir de las esencias aromáticas, pero que son populares y de venta segura, de eso no hay dudas.

Jennifer Aniston, el matrimonio Beckham, Antonio Banderas, Kate Moss y Mariah Carey son solo un puñado de las numerosas figuras que cuentan con perfume propio, y que se han esforzado por crear aromas únicos, nunca antes elaborados. Ante la dificultad de esta tarea, muchas celebridades colaboran con prestigiosas líneas de la moda y la cosmética.

Conoce algunas de las más recientes y cautivantes fragancias diseñadas por los famosos en su afán de contribuir al delicado universo de la perfumería internacional.

Lovely, de Sarah Jessica Parker

Sutil y femenina, la fragancia de la estrella de Sex and the City está pensada para mujeres románticas que deseen agregar un aroma “adorable” (así se traduce el nombre de su perfume) a su estilo. Eterna amante de la moda, la carismática actriz ha lanzado varios perfumes, que han sido promocionados en las principales ciudades del mundo. Lovely se define por una original combinación de lavanda, orquídea, ámbar y martini de manzana.

Can Can, de Paris Hilton

Escandalosa y lujuriosa, la heredera de los hoteles Hilton no podía elegir mejor nombre para su fragancia: Can Can. La sensual danza de los cabarets franceses es la inspiración de este perfume. Todo el diseño de su presentación nos recuerda al mítico Moulin Rouge, con sus plumas y tonalidades carmín. La composición de la fragancia es marcadamente frutal y floral, con matices de madera.

Fantasy, de Britney Spears

La princesa del pop no podía estar fuera de la moda de la perfumería. Orientada especialmente al público juvenil, la fragancia de Britney fue desarrollada por Ana Gottlied y Givaudan, quienes se basaron en una exótica composición que busca simbolizar la “Fantasía” del título. Lichi rojo, kiwi de oro, pétalos de jazmín y orquídeas de chocolate blancas son los principales ingredientes de un aroma de diva.

Heat, de Beyoncé

Experta en subir la temperatura de cualquier escenario, Beyoncé eligió atinadamente el nombre “Heat” (“Calor”) para bautizar a su fragancia. Se trata de un perfume pensado para mujeres sexys y desenfrenada como la cantante. Orquídeas, magnolias y duraznos son la base de la aromática composición, para la cual la ex integrante de Destiny’s Child contó con la ayuda de Coty.