El limón en la belleza femenina

El limón es una fruta rica en vitamina C y otros nutrientes, por lo cual posee estupendas cualidades curativas. Es un aliado perfecto en la belleza femenina, aportando sus bondades para el cuidado de nuestro cuerpo y como si fuera poco, sin gastar dinero.

Es aconsejable que para la preparación de estos productos caseros, se utilice el limón a temperatura ambiente, para que todos sus principios estén activos.

Algunos consejos para usar el limón en la belleza femenina:

Cuidado corporal:

• Pies cansados y fatigados: preparamos un baño de pies con limón, colocando un recipiente lo suficientemente grande para que los pies puedan introducirse. Colocamos un limón partido en medio litro de agua y frotamos los pies y tobillos con el líquido. Luego dejamos los pies en remojo durante diez minutos.

• Manchas de nicotina: cuando la nicotina ha manchado los labios, dientes y uñas, frotamos la zona con un algodón impregnado en jugo de limón.

• Acné y granos: para eliminarlos, aplicaremos una o dos gotitas de jugo de limón sobre el grano, justo antes de dormir. Debe permanecer sobre la zona toda la noche. A la mañana debe lavarse bien. Es importante seguir las instrucciones, ya que si nos aplicamos el limón durante el día, los rayos UV harán que la piel se manche.

• Tonificar los senos: para lograr unos senos más firmes, podemos masajearlos todas las noches con jugo de limón, notaremos un fortalecimiento en poco tiempo.

• Piel grasa: para disminuir la grasitud de la piel, frotamos suavemente el rostro con un algodón embebido en el jugo de limón. Dejamos secar.

• Mascarilla astringente: preparamos una mascarilla con almidón de maíz o almendra y jugo de limón. Aplicamos la mascarilla y la dejamos actuar durante unos minutos. Luego retiramos con un algodón embebido en agua tibia.

• Desodorante: para aquellas que tienen problemas con los desodorantes, pueden aplicar jugo de limón directamente sobre las axilas para neutralizar el mal olor.

• Espinillas: para eliminar las espinillas preparamos una mascarilla con yogur natural, avena y limón. Se aplica sobre los granos desecándolos.

• Maquillaje: para las que tienen la piel grasa y tienen problemas para fijar el maquillaje. Limpia el rostro y luego frota muy suavemente medio limón. Déjalo secar y luego maquíllate como siempre.

• Suavizar asperezas: prepara una mascarilla con una cucharada de aceite de mesa, una cucharada de miel y quince gotas de jugo de limón. Aplícalo en las zonas ásperas como: rodillas, codos, talones, etc. Esta mascarilla es exclusivamente para zonas ásperas.

• Lifting casero: preparamos una pasta con bicarbonato de sodio y jugo de limón. La aplicamos al rostro y dejamos actuar por cinco minutos y luego enjuagamos con agua tibia. La mascarilla debe aplicarse dos veces a la semana.

• Blanqueador de dientes: machacamos dos cucharadas de cáscara de limón, agregamos un cuarto de taza de levadura de cerveza y dos cucharaditas de sal. Formamos una pasta blanda y la guardamos en un frasco de vidrio. Se aplica con un cepillo dental húmedo, frotando suavemente.

• Blanqueado de dientes: otra forma es frotar directamente un gajo de limón por toda la dentadura. Esta operación se repite varias veces al día.

Cuidado del cabello:

• Acondicionador de cabello: para cabellos dañados, mezclaremos tres cuartas taza de aceite de oliva, con el jugo de un limón y media taza de miel. Distribuimos la pasta por el cabello y lo peinamos con un peine tipo tenedor. Cubrir la cabeza con una bolsa plástica y una toalla caliente (calentada en el microondas). Se deja actuar por diez o quince minutos y luego enjuagamos bien y aplicamos el shampú.

• Para el brillo: para tener unos cabellos brillantes, añadimos jugo de limón a nuestro shampú habitual. Dejamos actuar uno o dos minutos y enjuagamos bien.

• Caspa: para combatirla, rociamos el cabello con la mitad del jugo de un limón. Mezclamos la mitad restante con dos tazas de agua caliente y masajeamos el cabello. Luego enjuagamos con agua tibia.

Rejuvenecimiento facial con PRGF

La medicina regenerativa es una nueva especialidad médica que conjuga diversas disciplinas como la ingeniería, la biología celular y se encarga de buscar nuevas soluciones para detener el deterioro que sufren los tejidos debido al envejecimiento, desgaste o enfermedad. Esta disciplina permite emplear los propios recursos del cuerpo humano para que se cure a sí mismo.

El PRGF o plasma rico en factores de crecimiento es una sustancia que permite regenerar los tejidos musculares. Si bien comenzó como una técnica específica para la recuperación de deportistas lesionados, su uso se ha extendido a personas con problemas crónicos y a otros ámbitos de la medicina como la oftalmología, la odontología, etc. En la actualidad, también se está empleando como rejuvenecedor de la piel en dermatología.

Estos factores de crecimiento resultan eficaces para aumentar el grosor de la piel y su tersura, así como para atenuar las arrugas, lo cual produce un rejuvenecimiento facial verdadero.

Características del tratamiento con PRGF:

El PRGF se obtiene extrayendo una pequeña muestra de sangre del paciente, la cual se centrifuga para eliminar los hematíes y aislar el plasma, con lo que se liberan las proteínas.

Para aplicar dicha sustancia debemos limpiar la zona que se va a tratar, luego se aplica frío local o una pomada anestésica, para evitar el dolor de los pinchazos.

Luego se inyecta el plasma rico en factores de crecimiento en la zona de la cara, el cuello, el escote y el dorso de las manos, estimulando la regeneración de la piel.

El tratamiento no tiene contraindicaciones ni exige reposo, se pueden retomar las actividades inmediatamente después del mismo.

Los resultados de este tratamiento son progresivos y comienzan a notarse a partir de las 24 horas posteriores al mismo.

El tratamiento requiere de varias sesiones, tras las cuales puede apreciarse un aumento en el grosor, elasticidad y tersura de la piel, además de la atenuación de las arrugas. También mejora la microvascularización y se estimulan las secreciones, contribuyendo al mantenimiento de la estructura de la dermis.

Este tratamiento se puede aplicar a partir de los 35 años como preventivo, y a partir de los 45 años, se realiza para corregir y regenerar la piel.

De acuerdo al estado de la piel, se determinará el número de sesiones y la frecuencia. Por lo general se recomienda una sesión por mes durante tres meses. Con una sesión de mantenimiento cada seis meses. Cada sesión tiene una duración aproximada de una hora.

Luego de cada sesión puede aparecer una leve hinchazón, enrojecimiento o hematomas en la zona inyectada, los cuales pueden disimularse con maquillaje.

Es recomendable emplear protección solar luego del tratamiento y no debe masajearse la zona de las infiltraciones.

El efecto tiene una duración entre seis y nueve meses. El costo del tratamiento oscila entre 600 y 1000 euros por sesión.